UN DÍA CUALQUIERA



Un día cualquiera, como en aquel cuento de Borges, descubrimos que después de buscar en parajes remotos aquel tesoro soñado, estaba escondido en el patio de nuestra casa, donde nunca hubiéramos imaginado encontrarlo: “entornoajerez”.

En estas páginas que vamos a ir recorriendo poco a poco -como camina un viajero sin prisas, al ritmo de los días y de las estaciones- queremos compartir con quien se acerque a ellas nuestra mirada sobre los rincones y parajes más cercanos, aquellos que pueden disfrutarse en los alrededores de Jerez y en el de otros pueblos y ciudades que nos rodean. Sin ir más lejos.

Y lo haremos desde la curiosidad y desde la admiración por esta tierra, por su geografía y sus espacios naturales, por su patrimonio rural y por la historia, por sus paisajes y por quienes los habitan, poniendo el acento en el valor que tienen para nosotros las pequeñas cosas.

Nos detendremos a veces en las riberas del Guadalete o en lugares perdidos de la sierra. Otras, seremos “naúfragos” en los bosques-isla de las campiñas. Caminaremos, de la mano de la literatura y de los viejos libros, trayendo aquí los testimonios de quienes dejaron su visión de estos rincones. Nos fijaremos especialmente en nuestro patrimonio cultural, natural y rural, en cuanto hay en él de valioso y trataremos también de llamar la atención sobre su deterioro.

Y empezamos nuestro viaje hoy, el uno de enero de dos mil nueve, el primer día de un nuevo año, como quien sale con su pequeña barca a costear por el mar de la campiña, “entornoajerez”.

 
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