
A nuestro amigo Diego Mendoza.
"Hay otros mundos..., pero están en éste". Lo decía Paul Eluard y, después de ver las imágenes de Diego Mendoza, queda confirmado con toda claridad. Porque de “otro mundo” se trata cuando hablamos de las cavernas, galerías, simas, cuevas… de un mundo subterráneo que queda oculto a la vista de cuantos paseamos por nuestro entorno, de quienes nos recreamos con la paisajes de las campiñas y las serranías de la provincia sin reparar en que, en
el fondo de un valle, a los pies de una montaña o bajo la ladera por la que caminamos se abre “otro mundo”, sólo accesible para quienes practican la espeleología.Gracias a amigos como Diego Mendoza, veterano montañero y espeleológo que junto a otros compañeros puso en marcha el grupo G.I.E.X. y a quien debemos numerosas investigaciones sobre las cavidades subterráneas de la Sierra de Grazalema, hoy podemos conocer parte de este fascinante mundo oculto. Ya en 1992, junto a Andrés Pedroche, Diego Mendoza publicó un libro de obligada consulta para quienes quieran acercarse al conocimiento de las cuevas y simas de nuestras sierras.
Su “Estudio descriptivo de cavidades kársticas de la Manga de Villaluenga”, pionero por tantos motivos, ofrecía un estudio de casi una treintena de cavidades, de las que se ofrecía información gráfica, croquis, planos y fotografías a las que nos acercaban.En estos días, Diego Mendoza ha querido dar un paso más y compartir con todas las personas interesadas en conocer más y mejor nuestro entorno, muchas de las imágenes captadas junto a sus compañeros, en varias décadas de investigación espeleológica y que, generosamente, ha puesto en la red a disposición de todos.
Entre otros trabajos centrados en la Serranía de Grazalema, Cerro de las Cuevas, Manga de Villaluenga, Sierra de Libar… recomendamos visitar los siguientes enlaces para conocer nuestro “entorno subterráneo”, en los que encontraremos trabajos realizados por Diego y otros elaborados por diferentes compañeros con los que ha colaborado.
-Cueva de José el Dios, Cerro de Las Cuevas, Grazalema
-Sima de Los Laureles, Cerro de Las Cuevas, Grazalema
-Galería Tanzania en el Sistema Cabito-Republicano, Villaluenga
Como complemento a estos reportajes recomendamos también las GALERIAS FOTOGRÁFICAS publicadas por Diego Mendoza, donde encontraremos imágenes de una calidad excepcional, como las que amablemente nos ha facilitado para ilustrar esta entrada, y entre las que destacan las series dedicadas a la Sima del Republicano, Sima del Cacao, Sima de Villaluenga y a otras cavidades y paisajes de este pueblo serrano, que de la mano de las fotografías de Diego, se nos antoja aún más hermoso.Junto a los anteriores reportajes, ha realizado también documentales de gran interés sobre parajes de otras regiones de España, en especial de las cavidades del valle de río Asón. A modo de ejemplo os dejamos el enlace de la Sima del Mostajo y la Cueva del Agua: simplemente fascinante.
rio desde la llamativa portada de tres arcos, que anuncia el acceso a los Depósitos de San Cristóbal, donde podremos dejar nuestros vehículos. Apenas iniciado el camino, atraerán enseguida nuestra atención las huellas de las espectaculares canteras de arenisca calcárea, hoy Planta de Reciclaje de Residuos de Obras y Demolición
Camino del poblado, unas viejas tuberías delatan el lugar de acceso a estas cavidades para lo que es necesario permiso. Las “cuevas” (“de la Mujer”, “del Gigante”, “de la Luz Divina”) visitadas por Alfonso XIII en 1930, pese a los escombros con que han sido “profanados” algunos de sus rincones, aún sorprenden por su monumentalidad y por la grandiosidad de sus espacios. La luz del sol que se filtra por los viejos respiraderos, tamizada por las hojas de las higueras que casi los ciegan, crea un ambiente mágico e irreal y proporciona a la arenisca un color dorado difícil de olvidar. Cuando a finales de los ochenta el arquitecto canario Cesar Man
vida”. Su muerte y la falta de un apoyo decidido por parte de las instituciones a los planes de Ruiz Mata, frenaron la creación en San Cristóbal de un
los conocidos “pocillos”, configuran una singular cascada escalonada que podremos contemplar a vista de pájaro desde las proximidades del Centro Emisor de Retevisión, mirando hacia Jerez.
Pero las crestas de la Sierra aún guardan más sorpresas: el Poblado de las Cumbres. Lugar estratégico como pocos un panel nos anuncia la presencia en la zona de un Yacimiento Arqueológico, donde se excavó un poblado indígena del Bronce Final, hoy enterrado para su preservación, aunque escasamente protegido y seriamente amenazado por quienes utilizan este paraje como circuito de motocross. En estas alturas, por su privilegiado enclave entre Jerez y el mar, debió asentarse también, tal como lo atestigua Fray Esteban Rallón en su Historia de la ciudad de Xerez de la Frontera donde afirma “el castillo y atalaya, árbitro del océano y de la tierra, índice de la paz y de la guerra que con sus fuegos y albarradas avisa a nuestra ciudad y su comarca de lo uno y lo otro”. Siguiendo el paseo, llegaremos desde aquí hasta un frondoso pinarillo que desciende
por la ladera y desde el que obtendremos curiosas vistas de los meandros del Guadalete, de las obras del nuevo Azud y de lo que queda del Rancho de La Bola.






























