El Guadalete se desborda (2):
Del Pantano de Los Hurones al Puente de 'Picao'


Antiguo puente de 'Picao' en el pantano de Guadalcacín. Hoy cubierto por las aguas
Tras nuestro recorrido panorámico por la vega baja del Guadalete, continuamos visitando, a través de una galería de imágenes, distintos puntos de la cuenca con lo que pretendemos ofrecer una visión general de los efectos causados por las lluvias de la última semana de diciembre en todo el valle. Las imágenes que se ofrecen corresponden al tramo del río Majaceite comprendido entre el embalse de Los Hurones y el Puente de Picao.

En las primeras fotografías se muestra la presa de Los Hurones que ha venido aliviando agua por el desagüe de fondo, situado a pie de presa, en la margen izquierda del canal de salida. Si los primeros días de desembalse vertía 200 m3/s., hoy 30 de diciembre, ha seguido desaguando a razón de 107 m3/s. A su paso por el Poblado de los Hurones, el Majaceite presentaba un caudal desbordante como consecuencia del desembalse. En la actualidad el pantano se mantiene “técnicamente lleno”, al 91% del total, por lo que almacena 116 Hm3 de los 123 que supone el límite de su capacidad. Estos desembalses, que se realizan por el desagüe de fondo y no por sus tres grandes aliviaderos en rampa, son imprescindibles para mantener un mínimo margen de seguridad ante los aportes que van a recibirse en los próximos días por las lluvias y escorrentías previstas.

Aguas abajo del poblado, el Majaceite discurre con “aguas bravas” por su estrecho cauce, al que nos podemos asomar en diferentes puntos desde la carretera que parte del cortijo de Rojitán hasta el Poblado de los Hurones. En una de las imágenes se le muestra al paso por Los Bermejales, antes de atravesar al pie de los Tajos de La Penitencia y de las faldas de La Atalaya, donde el valle se abre paulatinamente.


Las siguientes imágenes nos muestran al Majaceite, ocupando con su caudal todo su cauce, a su paso por las tierras de Algar, en las proximidades de los molinos de Echevarría y Carvajal. Este último puede apreciarse en las fotografías tomadas desde lo más alto del Viaducto del Sapo. El río, con una anchura de cauce sólo conocida en momentos de grandes avenidas, enfila después hacia las faldas de la Sierra de las Cabras, que sirve de telón de fondo a la escena, para pasar después junto al Cortijo de Picao y llegar así al reculaje del Embalse de Guadalcacín II, a los pies del nuevo Puente de Picao. Por último, y desde este puente que entró en servicio en 1997, puede comprobarse, día a día, como crece el nivel del pantano de Guadalcín que va cubriendo poco a poco los arcos del Viejo Puente de Picao, cuya imagen nos ha servido también para encabezar esta entrada.

Si te interesa puedes ver más artículos en este blog relacionados con El río Guadalete y las inundaciones.

El Guadalete se desborda (1):
"El río que nos lleva"

Río Guadalete. Azud de 'El Portal'. Jerez
Llueve. No deja de llover.

Estos días lluviosos del invierno nos hacen recordar de nuevo muchos rincones de nuestra geografía que, aunque habían estado ahí siempre, vuelven ahora de la mano de la lluvia y de las inundaciones a ser triste noticia en las primeras páginas de los periódicos locales y en los noticiarios de las cadenas nacionales de televisión. Las Pachecas, Zarandilla, La Ina, La Greduela, Los Cejos del Inglés, El Portal o el Portalillo, son otros tantos puntos donde algunas familias han debido ser evacuadas o donde otras muchas han quedado incomunicadas por el corte de carreteras y caminos rurales a consecuencia del desbordamiento del Guadalete que, con permiso de José Luis Sampedro es, más que nunca, “El río que nos lleva”.

Desembalse del pantano de 'Los Hurones'Sin llegar (por ahora) a los estragos que las lluvias de diciembre de 1996 causaron en toda la provincia y, especialmente, en el valle del Guadalete, apenas cuatro o cinco días de fuertes aguaceros han bastado para que los pantanos de cabecera de la cuenca se llenen y deban desembalsar importantes caudales. Una de las consecuencias derivadas de todo ello han sido las inundaciones que afectan ya a Desembalse del pantano de 'Bornos'buena parte de la vega baja del río en muchos rincones de las campiñas de Arcos y Jerez.

Si hacemos un poco de historia, estos días nos traen a la memoria aquellos otros de la segunda quincena de diciembre de 1996 en los que, sin cesar de llover en toda la provincia, se produjeron también grandes inundaciones. El presagio de que algo especial se fraguaba lo Desembalse del pantano de 'Arcos'tuvimos entonces el 14 de diciembre, cuando después de varios días de lluvia se registraron 70 litros por metro cuadrado en el aeropuerto de La Parra, en tan solo dos horas, de las 5 a las 7 de la mañana, comenzando los primeros desbordamientos en el Guadalete. Sin dejar de llover los días siguientes, el 17 se cortaban ya las carreteras en muchos puntos de las pedanías de Jerez y el 19 se inundaban buena parte de las viviendas de la barriada rural de Las Pachecas, siendo evacuadas más de 80 familias. La situación recordó entonces a la sufrida en 1969 o a la que, con mayores problemas todavía, se vivió en 1963 cuando muchos vecinos de estos núcleos rurales debieron ser rescatados por los helicópteros de la base naval de Rota.

El Guadalete en Arcos de la FronteraComo sucede en estos días, también a partir del 14 de diciembre de 1996 el río Guadalete se desbordó como consecuencia de los aportes de todos los afluentes y arroyos de la cuenca y, principalmente, del desembalse de los pantanos. El 20 de diciembre, el Poblado de Doña Blanca se vio anegado por el desbordamiento del río que dejó aisladas a las barriadas rurales de El Portal y La Ina.

Parque fluvial en La Barca de la FloridaNo hemos llegado a los niveles de esas fechas, pero estos días hemos podido comprobar, y lo iremos mostrando en sucesivos reportajes fotográficos, cómo el tramo fluvial del Guadalete a su paso por Arcos va “más lleno que nunca”, a juzgar por los comentarios de muchos vecinos, debido a los desembalses de las presas de Bornos y Arcos, que han llegado a aliviar, como la de los Hurones, hasta 200 m3/s. Baste recordar, para hacernos una idea aproximada de lo que esta cifra significa, que el caudal medio del Guadalquivir a su paso por Sevilla es de 170 m3/s.

En Arcos, el río ocultaba bajo sus aguas los azudes, recientemente restaurados de los molinos del Algarrobo y La Molina. A su paso por el núcleo rural de la Vega de Arcos (o La Pedrosa), se han inundado todas las graveras formándose grandes lagunas que se prolongaban hasta la Junta de Los Ríos, donde el Arroyo Salado de Espera concurría también después de desbordarse en numerosos puntos aguas arriba.

Puente de 'La Greduela'. Jerez
Tras pasar por la Junta de los Ríos, las vegas de Abadín y Albardén, frente a Majarromaque, se muestran anegadas, habiéndose cubierto los fosos y trincheras de extracción de áridos de sus graveras por un enorme manto de agua que se prolonga hasta las huertas de Berlanguilla y Vega Romana, ya en las proximidades de La Barca de la Florida.

Puentes de la autovia Jerez-Los BarriosA su paso por esta pedanía, las aguas del Guadalete han cubierto el parque fluvial que se habilitó bajo el puente de hierro y los puentes del acueducto de Los Hurones y del Tempul. Resulta llamativo ver cómo asoman entre las turbulencias del río las copas de los árboles del parque, o las mesas de los merenderos, cubiertas casi en su totalidad por las aguas que también han saltado por encima del Puente de Cartujavado – “la Pasada”- que comunica con la barriada de Mesas del Corral. Los parajes de Bucharaque y La Suara, las vegas del Torno y Torrecera ofrecen el mismo panorama, al igual que la vega del Cerro de La Harina, donde desagua el arroyo Salado de Paterna, engrandecido estos días, como si de un auténtico río se tratara, por las aguas que recoge en el valle de los Arquillos y que trae a los pies de Torrecera Venta 'Cartuja'formando una inmensa laguna.

El panorama que puede verse desde la Cuesta del Infierno, en el cerro donde se asienta “Torrecera la vieja”, a los pies del torreón de esta pedanía, es sobrecogedor. Las tierras de “la Pasada del Boyal”, inundadas hasta donde el horizonte se pierde, conectan con los lagunazos inmensos que se han formado en la vega de Espínola, en El Alamillo y en Rajamancera, a los pies del Cerro del León, junto al puente de El Torno a cuyo tablero el agua del Guadalete ya roza “los bajos”. Y después, los Llanos de la Ina.

La carretera está cortada hacia la Ina y desde Rajamancera sólo hemos podido ver cómo el agua lo inunda todo: los llanos de La Gredera, La Ina, los alrededores de la ermita, el haza de Mejías, el haza del Calvo, Los Cejos del Inglés, La Greduela… Hace tan solo un par de días pudimos comprobar como el Guadalete ya superaba el nuevo puente y saltaba por la carretera a la altura de la antigua Venta El Suspiro…

Ribera de 'Lomopardo'
En el Puente de Cartuja, el caudal del río oculta ya los tajamares la Venta –el antiguo molino de la villa- ha visto como las aguas inundaban su planta baja, extendiéndose hasta Lomopardo. En la zona trasera de Viveros Olmedo, donde el Arroyo Salado de Caulina se une al Guadalete, la lámina de agua penetra por el cauce de este arroyo produciendo un peligroso “efecto tapón”. Se frena con ello el drenaje natural de los Llanos de Caulina a través de este arroyo y se deja sentir su onda, mucho má arriba, en Estella del Marqués, donde a la altura de la Venta La Cueva, los puentes sobre el arroyo han estado a punto de ser saltados por el agua que baja, buscando el Guadalete, desde la Sierra de Gibalbín.

Ya en la margen izquierda del río, frente al Puente de Cartuja, la autovía de Los Barrios discurre dejando a ambos lados una inmensa laguna formada entre los llanos de Las Pachecas y Zarandilla donde, tristemente, se observan viviendas y casas de campo inundadas y se han producido también graves daños materiales. La autovía actúa aquí como “muro” que dificulta la circulación del agua. El puente 'Zarandilla-Las Pachecas'. Jerezsobre el arroyo Buitrago, frente a Las Pachecas, único desagüe natural de la zona, da pruebas de ello al presentar una fuerte corriente por la que circulan forzadas las aguas que buscan la salida hacia el río. En estos llanos se aprecia que, además de las pérdidas de cosechas y de viviendas e instalaciones, las inundaciones traerán consigo también grandes daños en aperos y equipos: en muchos lugares se ve maquinaria 'El Portal'. Jerezagrícola entre las aguas o tubos de riego por aspersión, bidones y depósitos de plástico que flotan a merced de las corrientes. Caballos, vacas, ovejas y cerdos han sufrido también las consecuencias de la riada y, cuando no han podido ser rescatados, han muerto por ahogamiento o hipotermia, como en algunos puntos de Lomopardo, Las Pachecas o La Greduela.

En la margen izquierda, Zarandilla, El Torno, Las Villas, Las Quinientas o las tierras de El Palmar, se hallan también cubiertos por una inmensa lámina de agua, como lo están en la ribera derecha, las de La Corta, que llegan a los pies del Monasterio de La Cartuja, habiendo inundado algunas viviendas construidas en la orilla del río, frente a la Venta Las Angulas, y que ya vimos cubiertas por las aguas en 1996.

Viaducto del ferrocarril Madrid-CádizEl Portal también ha estado a punto de quedar aislado por el río, que ha rebasado las motas de protección y ha inundado el tarajal y los alrededores de la vieja azucarera, hasta los mismos pies de las viviendas de esta barriada rural, al igual que ha sucedido en El Portalillo. El puente de La Herradura ha visto esta vez como las aguas casi rozan su tablero y no han tenido freno a la hora de llenar el “nuevo cauce” (que se ha trazado entre las nuevas motas recrecidas protegidas por escolleras) destinado a embalsar las aguas del futuro azud móvil, actualmente en construcción. El río, que no entiende de los 'La Herradura'. Jerezincomprensibles retrasos que esta obra acumula, ya se ha encargado de “inaugurarlo” sin presencia de más autoridades que la de su desbordado caudal.

La última imagen de la riada es la que obteníamos frente al viejo azud de El Portal, por el que una gruesa capa de agua se deslizaba (esta vez sin salto alguno) hacia las marismas, buscando los llanos del Poblado de Doña Blanca que, a diferencia de lo que sucedió en diciembre de 1996, todavía no se han inundado.

En los próximos días iremos aportando reportajes fotográficos y nuevos datos sobre las lluvias, los desembalses de los pantanos y los parajes de la vega baja del Guadalete más afectados por la riada y las inundaciones


Si te interesa puedes ver más artículos en este blog relacionados con El río Guadalete y las inundaciones.


Reconocimiento de la Asociación Tempul a “Entornoajerez”



Nos da un poco de corte hablar de nosotros, pero lo cierto es que estamos muy contentos y muy agradecidos a la Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico y Natural “Tempul”, que ha tenido a bien conceder a nuestro blog, “Entornoajerez” su distinción anual, en un entrañable acto que tuvo lugar el pasado 20 de Diciembre.

Este año, tan especial para “Tempul” por que celebra su décimo aniversario, esta asociación ha distinguido a los autores de este blog “en reconocimiento por su importante aportación al conocimiento de los valores naturales, históricos, culturales y sociales desde su blog “Entornoajerez”. Pensamos, modestamente, que exageran y que, como amigos que son, nos aprecian por nuestra común dedicación a la divulgación del patrimonio histórico y natural de esta tierra. Pero por esa razón, por que viene de un colectivo que lleva ya diez años trabajando en estos asuntos y por que en él tenemos buenos amigos, estamos doblemente agradecidos.

Pronto cumpliremos un año, desde que el pasado 1 de enero iniciamos nuestra andadura. Este reconocimiento de los amigos de Tempul, es para nosotros como un adelantado regalo de Reyes, que guardaremos con todo el afecto y el agradecimiento en el rinconcito más acogedor de “Entornoajerez”.


Ruta: Puerta Verde de Jerez



La descripción de la ruta sobre la Puerta Verde de Jerez se complementa con una galería fotográfica sobre algunos puntos relevantes de la misma y con un mapa en el que se recogen los principales hitos que el paseante encontrará en el camino, y que se detallan a continuación:

  • Salida: Laguna de Medina. El sendero transcurre por una pasarela de madera junto a la orilla de la laguna.
  • Km. 0,9.- Observatorio de aves de la laguna.
  • Km. 1,3.- El sendero se aparta de la orilla de la laguna.
  • Km. 2,0.- Cruce con la Cañada del León.
  • Km. 3,0.- Casas del cortijo de Las Caballerías. Cerramientos para reforestación.
  • Km. 4,2.- Vado del Arroyo de las Caballerías, tributario del Arroyo de Fuentebermeja. Dehesas de Martelilla.
  • Km. 5,3.- Cruce con la Cañada de Los Arquillos, en El Mojo
  • Km. 6,2.- Antiguo Ventorrilo de El Mojo. Cruce con la vieja carretera de Medina.
  • Km. 6,8.- Cerro de El Mojo: vistas panorámicas. Fin de la ruta.
Recorrido total, entre Laguna de Medina y El Mojo: 6,8 Km. que puede reducirse a 6,2 si optamos por terminar nuestro itinerario, junto a la Venta.


Ver RUTA: Puerta Verde de Jerez. De la Laguna de Medina a El Mojo. en un mapa más grande

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Puertas al campo.
Un paseo por la Puerta Verde de Jerez

Pasarela de la Laguna de Medina
Según reza un viejo dicho, “no se pueden poner puertas al campo”. Sin embargo el campo en torno a Jerez, donde son tan frecuentes puertas, cancelas, rejas y angarillas de todo tipo, tiene desde hace unos meses una nueva puerta muy especial, esta vez abierta de par en par, para el disfrute de la naturaleza. Se trata de la Puerta Verde de Jerez una iniciativa desarrollada por la Consejería de Medio Ambiente.

Carteles indicadores de la 'Puerta Verde de JerezCon el proyecto “Puertas Verdes”, se pretende acercar el entorno natural a los residentes en las ciudades andaluzas de más de 50.000 habitantes, a través de la recuperación de las antiguas vías pecuarias que, a modo de corredores ecológicos, conectarán los núcleos urbanos con espacios naturales cercanos. Esta iniciativa, vinculada también al Plan de Recuperación de las Vías Pecuarias, pretende convertir a Entorno de la Laguna de Medinaestos viejos caminos que un día se utilizaron para el tránsito de ganado, en auténticos elementos de vertebración ecológica del territorio. Las actividades de ocio en la naturaleza (ciclismo, rutas a caballo, senderismo…) cuentan así con renovados trazados en los que realizar estas actividades que son también nuevas vías para el desarrollo rural gracias al ecoturismo, a la vez que diversifican el paisaje y se convierten en Pasarela de madera en la orilla de la Laguna de Medinaauténticos corredores ecológicos para la fauna y la flora.

La ruta que hoy proponemos pretende acercarnos a esta Puerta Verde de Jerez, un itinerario de 13,3 km., que une la Laguna de Medina con el parque de Las Cañadas de Puerto Real y que nosotros recorreremos sólo en el primero de sus tramos, el que partiendo de dicha laguna nos lleva en un cómodo paseo de algo más de 6 km. hasta la barriada rural de El Mojo.

Observatorio de aves en la Laguna de MedinaEl recorrido se realiza a través del camino, recientemente rehabilitado y reforestado que discurre por el trazado de la Cañada Real de Lomopardo o de Medina, que fue una de las vías pecuarias más transitadas del término. Esta cañada tiene una longitud aproximada de 23 km. y arranca del Descansadero de Albadalejo, junto a Estella del Marqués. Discurre junto a la actual autopista Sevilla-Cádiz para cruzar el río Guadalete Cañada Real de Lomopardo o de Medinapor el Puente de Cartuja y continuar por Las Pachecas hasta la Laguna de Medina y el Mojo. A partir de este lugar, la cañada pasa al pie del castillo de Berroquejo y se cruza con otra que une Puerto Real y Paterna, penetrando ya en el término municipal de Medina Sidonia. Su dirección es de Norte a Sur y su anchura legal de 75,22 metros, si bien en la mayoría de su recorrido se nos presenta hoy más estrecha al haber sido invadida por Cruce con la 'Cañada del León' o 'Cuerpo de Hombre'las fincas agrícolas o por viviendas ilegales.

El paseo se inicia en la Laguna de Medina, donde unas grandes vallas nos informan de las características de la ruta. En su primer tramo discurre junto a la orilla de la laguna durante algo más de un kilómetro. Para salvar las zonas encharcables se ha habilitado un sendero peatonal con pasarelas de madera escoltado por los tarajes, carrizos y eneas que crecen a la izquierda junto a la lámina de agua, y los acebuches, lentiscos y algarrobos que, a la derecha forman una “pantalla vegetal” que separa la laguna de los campos de cultivo colindantes en los que crece un olivar.

Puerta Verde de JerezApenas hemos caminado 900 m., cuando a la izquierda del sendero un observatorio de aves nos invita a hacer un alto en el camino. Camuflado entre la vegetación, como si de un palafito sobre la laguna se tratase, esta pequeña construcción de madera tiene en su interior una serie de paneles que nos informan de las especies de aves observables en las distintas estaciones. Con esta ayuda no nos será difícil identificar a las más Puerta Verde de Jerez. Laguna de Medina, al fondorepresentativas de cuantas viven habitualmente en la laguna o visitan cada año esta Reserva Natural, declarada también Zona de Especial Protección para las Aves.

Tras recorrer 1300 m. el camino dobla hacía el sur apartándose de la orilla de la laguna, que quedará ya a nuestra espalda. Discurre ahora entre lentiscos y acebuches, dejando a su izquierda el arroyo de Fuente Bermeja, pequeño curso fluvial que alimenta la laguna. Al poco, la ruta se ve cortada por una carretera que sigue el trazado de la Cañada del León o Cuerpo de Hombre y que conduce hasta Rajamancera. Tras cruzar la carretera, nuestra ruta inicia ahora un suave ascenso, y la cañada presenta a ambos lados una orla de monte bajo bien desarrollado donde podemos ver las típicas especies del monte mediterráneo, con predominio de lentiscos, palmitos y acebuches. No faltan tampoco en estas bandas de vegetación, carrascas, jaras, torviscos, matagallos, tomillos…

Ganadería brava en tierras de 'Martelilla'Continuando nuestro paseo, llegaremos a un pequeño collado y, como habremos ido ganado altura, a nuestras espaldas podremos observar bonitas vistas de la laguna, que desde aquí vemos rodeada de vegetación, con el Cerro del Viento (108 m.), próximo a la fábrica de cemento, despuntando a su izquierda. La cañada discurre ahora por una zona llana en la que se han acotado parcelas con un “cerramiento Cercados para repoblación al borde del caminoprovisional para repoblación”. Así lo indican los carteles que figuran en los vallados instalados para proteger los plantones de encinas, acebuches y algarrobos con los que se pretende reforestar la vía pecuaria para que, un día, llegue a ser un auténtico corredor verde.

En el interior de una finca, a la derecha en el sentido de la marcha, veremos la casa del cortijo de Las Caballerías. Algo más adelante, a la izquierda, donde la cañada da un giro de 90 grados, aparece otra construcción rodeada por un cercado levantado en terrenos usurpados a la cañada. Esta misma práctica se observa en los campos de la derecha, donde los hitos que marcan los límites de la vía pecuaria (de color verde), están dentro de una finca privada. Lamentablemente, estas ocupaciones de terreno público se dan en otros muchos puntos del camino.

Cruce con la 'Cañada de Arquillos' o 'Cuesta del Infierno'Tras un cómodo paseo por este tramo, que discurre por zona llana y donde podremos ver nuevos cerramientos para repoblación, la cañada inicia un suave descenso para llegar a un pequeño vado. Hasta este punto hemos recorrido 4200 m. desde que iniciamos nuestro paseo. Por el vado cruza la vía pecuaria un arroyuelo tributario del de Fuentebermeja, procedente de las tierras de Martelilla (que quedan a nuestra derecha) en las que es fácil ver pastando las reses de su afamada ganadería de bravo. Dentro de las fincas, a ambos lados del camino, seguimos observando los hitos (postes de color verde) y los antiguos mojones de piedra que delimitan la anchura de la vía pecuaria, prueba evidente de la ocupación de parte de su trazado.

Barriada rural de 'El Mojo'Tras pasar el vado, se sube una pequeña cuesta a cuyo término ya empiezan a verse, a ambos lados del camino, las construcciones de la barriada rural de El Mojo, levantadas dentro del trazado de la vía pecuaria, que ocupan de manera irregular. Al poco, la cañada da un giro de noventa grados al cruzarse con otra vía pecuaria: la Cañada de Los Arquillos o de la Cuesta del Infierno, por la que otro día trazaremos una ruta hasta Torrecera. A la altura de este cruce, hemos recorrido ya algo más de cinco km. El fin de nuestro paseo ya está cerca, y cuando llegamos al antiguo Ventorrilo de El Mojo, al pie de la vieja carretera de Medina, podremos por fin descansar tomando un refrigerio en cualquiera de las ventas de esta barriada rural dando por terminado nuestro paseo. Si se desea, se puede continuar por la cañada otros quinientos metros hasta el depósito de aguas ubicado en lo más lato del Cerro de El Mojo. Este último esfuerzo habrá merecido la pena porque desde este punto se divisa una de las mejores vistas panorámicas de toda la campiña.

Volveremos otro día hasta este lugar para continuar por la “Puerta Verde de Jerez” hasta enlazar con el Parque de Las Cañadas de Puerto Real.

VER mapa de la ruta y galería de imágenes en la próxima entrada

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Impactos ambientales en el Guadalete.
EXPOSICIÓN VIRTUAL

P A N E L E S

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN – JEREZ, nos ha cedido amablemente, para su difusión virtual, la Exposición presentada públicamente el pasado 19.11.09, que lleva por título: IMPACTOS AMBIENTALES EN EL GUADALETE.

La EXPOSICIÓN consta de 16 paneles de tamaño 100 cm. x 70 cm., cuyo contenido tiene una clara finalidad divulgativa para dar a conocer mediante el apoyo de textos y fotografías, los principales problemas que afectan al Guadalete, así como los valores asociados al río.

Ecologistas en Acción – Jerez ha establecido un sistema de préstamo de la citada exposición para los centros educativos, colectivos ciudadanos y asociaciones que quieran solicitarla temporalmente. Los interesados pueden encontrar toda la información enlazando con la web de EA-Jerez.

Os invitamos a visitarla pulsando en los distintos títulos que se relacionan y expandiendo la imagen obtenida para ver con más detalle cada uno de los paneles a los que hacen referencia. Si os gusta, difundidla entre vuestros amigos y amigas

Puedes ver otros trabajos de ECOLOGISTAS EN ACCION sobre el GUADALETE en:

- Presentación pública de la Exposición
- Análisis de aguas en el río Guadalete
- Paseo reivindicativo por el río Guadalete
- Diagnóstico de Impactos Ambientales en el Río Guadalete: Documento de valoración general
- Enlace con Ecologistas en Acción-Jerez

Foto denuncia.
Museo Arqueológico de Jerez: ¡reapertura ya!


Museo Arqueológico de Jerez
En abril de 2005 se cerraron las puertas del Museo Arqueológico de Jerez, con la finalidad de realizar las obras de construcción de un nuevo edificio en el solar colindante a su sede de la Plaza del Mercado. Se pretendía con ello ampliar sus espacios expositivos y dotar al Mueso de otras instalaciones complementarias (almacenes, talleres, salas de restauración…) al objeto de atender las necesidades de expansión demandadas por esta institución dedicada a la investigación y a la divulgación de nuestro patrimonio histórico y arqueológico. A pesar de los retrasos surgidos en la obra, el nuevo edificio situado entre las calles Liebre y Justicia se terminó ya hace casi dos años, pese a lo cual, su reapertura se ha visto retrasada en diferentes ocasiones, ante las dificultades para llevar a cabo -por falta de fondos- el nuevo proyecto museográfico que requiere una nueva reordenación de los espacios dedicados a la exposición de la colección arqueológica, incrementada con nuevas piezas.

A lo largo de estos dos últimos años se ha anunciado en diferentes ocasiones la reapertura del Museo sin que ese momento acabe de llegar. A juzgar por las últimas manifestaciones de los responsables del Área de Cultura, aún habrá que esperar meses para que eso ocurra y, mucho nos tememos, que el próximo abril, cuando se cumpla un lustro desde su cierre temporal, sus puertas seguirán cerradas. De seguir así, desde su inauguración en su actual sede de la Plaza del Mercado en 1993, el Museo habrá permanecido casi un tercio de su corta vida cerrado. Un dato tan elocuente como triste.

Nadie duda a estas alturas que el trabajo de los técnicos municipales y del equipo científico del Museo no ha cesado en estos años. A la vista están trabajos como la Carta Arqueológica Municipal y la permanente presencia de los arqueólogos del Museo en cuantas obras se realizan en el casco antiguo y en otros aquellos puntos del término donde se llevan a cabo constantes controles. A la vista están sus publicaciones científicas y sus trabajos por paliar, en parte, este cierre que ya se prolonga más de la cuenta. Uno de ellos, presentado recientemente, ha sido la renovación de su página web, que nos permite visitarlo virtualmente y admirar las nuevas piezas incorporadas a la colección arqueológica del Museo. Esta magnífica ventana que el Museo ha abierto para que no nos olvidemos de él, nos sabe a poco, porque lo que queremos de verdad es que, de una vez, se reabran sus puertas.

En estos años, muchos ciudadanos han dirigido escritos al Ayuntamiento y a los medios de comunicación solicitando que no se retrase ya por más tiempo la reapertura del Museo. Lo mismo han hecho, a través de distintos comunicados, grupos políticos municipales o colectivos como la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico, el Ateneo Jerezano o el Centro de Estudios Históricos Jerezanos, por citar sólo algunos.

Sabemos de las dificultades económicas por las que viene atravesando el Ayuntamiento, pero ha de entenderse con claridad que la cultura es también fuente de riqueza. No es preciso extenderse en la labor insustituible que el Museo Arqueológico de Jerez ha venido desempeñando en la difusión de nuestro patrimonio histórico y arqueológico, en su papel como instrumento pedagógico de primer orden, en su importancia como referente para el turismo cultural y aún como elemento dinamizador de un sector de nuestro casco histórico, menos vivo ahora, sin el Museo. No es preciso insistir en que el Museo es, en buena medida, el auténtico “centro de interpretación” de nuestra ciudad y nuestro término, de nuestra historia y nuestro patrimonio, de lo que hemos sido y somos como pueblo. El Museo es la representación material de “nuestro ADN histórico”.

No es preciso insistir en estas cosas. Lo que es preciso es que el Museo Arqueológico de Jerez vuelva a abrir sus puertas cuanto antes, sin más aplazamientos. ¡Reapetura ya!.


Más Foto denuncia "entornoajerez" ...


Un pueblo asomado a un río...


Arcos de la Frontera
A Pepe Bejines y Loli Carmona, arqueños de pro.

La imagen que de un pueblo o de una ciudad transmiten los viejos grabados y dibujos, o las antiguas fotografías, es reconocible por la constancia de algunos elementos singulares: las torres de las iglesias, un edificio notable, algún aspecto relevante del paisaje… Son hitos que permanecen casi inalterables en el tiempo y que nos permiten afirmar que, a pesar del paso de los siglos y de las grandes transformaciones que se hayan podido producir en la fisonomía urbana, el pueblo, o la ciudad siguen siendo el mismo. Esto, que cada vez es más difícil de afirmar en la mayoría de los pueblos y ciudades de nuestro entorno, tiene, tal vez, una clara excepción: Arcos de la Frontera.

Gustavo Doré: Arcos de la FronteraLa estampa de Arcos, la imagen gráfica que ha perdurado de este hermoso pueblo gaditano, ha permanecido casi invariable, gracias a su peculiar enclave en un impresionante lomo rocoso de arenisca, “la peña”, sobre el que invariablemente, se desparrama su blanco caserío entre el que despuntan las siluetas del Castillo y las iglesias de Santa María y San Pedro. Y a los pies de esta espectacular composición, ciñendo las paredes verticales de “la peña”, el lento discurrir del Guadalete. Siglo tras siglo, con muy ligeras variaciones, esta es la imagen que el viajero tiene de esta ciudad, cuando la descubre después de subir la cuesta de Valdejudíos procedente de Jerez. Una de las más bellas y armoniosas vistas de cuantas pueden contemplarse en nuestro entorno cercano.

Rico: Arcos de la FronteraNo pretendemos ahora recrearnos en esta escena, a la que volveremos en otra ocasión para comentar lo que escritores, poetas y viajeros han dicho de esta ciudad que se asoma al Guadalete. Hoy nos vamos a limitar, con el apoyo de algunos grabados y fotografías entre los que median 150 años, a comprobar el paso del tiempo y sus huellas en un paisaje que, a pesar de todo reconocemos en lo sustancial.

La primera de las imágenes corresponde a un dibujo de uno de los mejores ilustradores y grabadores del siglo XIX, el francés Gustavo Doré, quien dejó para siempre testimonio gráfico de su paso por Arcos y de cómo lo percibió en 1861. Acompañando al barón Jean Charles Grabado de Arcos de la FronteraDavillier, escritor e historiador del arte, viajará por toda España encargándose de ilustrar las crónicas que éste escribe “por entregas” para la revista de viajes "Le tour du Monde", que por entonces publica la editorial francesa Hachette. Las crónicas serán un éxito y se recogerán unos años después en un libro con el título “l’Espagne". Este “Viaje por España” como será conocido en su versión española, incluía casi 500 ilustraciones de Gustavo Doré, entre las que no podía faltar la de uno de los pueblos más pintorescos y singulares: Arcos de la Frontera.

Arcos de la FronteraEl grabado de Doré nos muestra en primer plano las alamedas de un Guadalete que debe cruzarse aún por un puente de madera. Pese a que el arquitecto Hernán Ruiz el Joven había dejado diseñadas las trazas de un puente sobre el Guadalete (1544-1567), aún hay que esperar unos años, hasta que Arcos vea en su río un puente de piedra. Doré se recrea en los perfiles del castillo y de Santa María, y nos muestra una “peña” con laderas menos verticales y en las que no se aprecia apenas la vegetación que la cubre en su parte más baja.

Un grabado posterior, realizado más de veinte años después, nos muestra la ciudad desde una perspectiva distinta, pese a lo cual seguimos percibiendo sus marcados perfiles. Este grabado, basado en una obra de “autor anónimo” fue realizado por Rico y acompañaba una crónica de Eusebio Martínez de Velasco para La Ilustración Española y Americana (1883), sobre los sucesos de la Mano Negra y la detención en la cárcel de Arcos de varios jornaleros. La escena nos ofrece la imagen del Arcos del último cuarto del siglo XIX, apenas veinte años después de que Dore realizase su dibujo, y en ella se aprecian ya algunos signos de cambios. En primer plano aparece el puente de piedra de San Miguel, de tres arcos, inaugurado unos años antes, en 1868, como queriendo resaltar este nuevo elemento del paisaje urbano del que la ciudad se sentía orgullosa. Las obras de este puente se eternizaron, como queda recogido en una copla popular: “como a la puente de Arcos te tiene que suceder, que trajeron cal y cantos y se quedó sin hacer”. No es de extrañar por ello que el puente se representara en grabados e ilustraciones de la época cómo el elemento más destacado de la ciudad y que, orgullosos de él, una nueva coplilla dijera que: “tres cositas tiene Arcos que no las tiene Jerez, Santa María, San Pedro y el puente de San Miguel”. La alegría duró hasta 1917, en el que fue derribado por una avenida del río. En la imagen se aprecia también el gran desarrollo urbano del Barrio Bajo, en plena expansión, así como los diferentes caminos de acceso a la población.

Tras un salto en el tiempo de casi medio siglo, nos detenemos en otra escena de este mismo paisaje. Es la que se nos muestra en una fotografía realizada a mediados de la década de los veinte del siglo pasado, que hemos tomado de un curioso folleto editado en 1932 por la Imprenta y Litografía de Sucesores de M. Hurtado de Jerez. El folleto, que incluye otras fotografías del río a su paso por Arcos, fue sufragado, con fines benéficos, por D. Genaro Socii García de Veas, y dedicado a D. Miguel Primo de Rivera con motivo de la inauguración de las obras del Ferrocarril de la Sierra en Arcos. Lo más sobresaliente de las imágenes de la ciudad son, sin duda, los caudales crecidos de las aguas del Guadalete, que rebosan con una impresionante lámina de agua por el azud del Molino del Algarrobo que puede verse en el centro de la imagen, reflejado en el río. Se aprecian en esta vista de Arcos las laderas de la peña más cubiertas de vegetación y se adivinan las chumberas que crecían por las laderas. Como hoy.

Las últimas imágenes nos muestran, casi ochenta años después, en 2008, como el tiempo ha hecho mella en las laderas de “la peña”, de la que se han desprendido importantes fragmentos y como, pese a la aparición de nuevos hitos en los perfiles de la ciudad (el parador y el balcón-mirador, por ejemplo), aún persisten, con la misma fuerza de siempre, el Castillo, Santa María, San Pedro y el rio. El mismo río en el que se han comenzado a reforestar las riberas y en el que se ha restaurado el azud del molino del Algarrobo. El mismo azud que quedaba oculto en 1932 por las aguas de un Guadalete que ya nunca será el mismo.

Para saber más:
- De las Cuevas José y Jesús.: Arcos de la Frontera. Diputación de Cádiz,1985. pgs. 10-23.
- El grabado de G. Dore, ha sido tomado de Diccionario Geográfico Estadístico Histórico MADOZ. Tomo CADIZ. Edición facsímil. Ámbito Ediciones. Salamanca, 1986. pg. 50. Una de las versiones más conocidas es la recogida en “Viaje por España”, edición de 1949, pg. 350.
- El grabado con el viejo puente de piedra de San Miguel fue publicado en La Ilustración Española y Americana en 1883.
- El grabado que muestra en primer plano el azud rebosante del molino del Algarrobo, ha sido tomado de un folleto editado en 1932 por la Imprenta y Litografía de Sucesores de M. Hurtado, Jerez.


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Los sifones de la Junta de los Ríos.
Galería de imágenes


Como complemento a la entrada anterior, puede visitarse la galería de imágenes que hemos preparado sobre los sifones del Guadalete y Majaceite en las que podremos apreciar algunos detalles de la estructura de estas obras hidráulicas, así como del paraje donde se encuentra:

  1. Vista de la barriada rural de la Junta de los Ríos (Arcos) desde el Sifón del Guadalete.
  2. Río Guadalete aguas arriba del sifón. Vista desde el aparcamiento de la Venta Junta de los Ríos.
  3. Instalaciones de la Confederación Hidrográfica.
  4. Sifón del Guadalete entre la alameda.
  5. Accesos al sifón del Guadalete.
  6. Detalles del sifón del Guadalete.
  7. Detalles del sifón del Guadalete.
  8. Escalera y barandilla de acceso.
  9. Castillete de la clave del sifón protegiendo la ventosa.
  10. Perfiles de la sombra del sifón del Guadalete sobre las copas de los sauces y álamos en otoño.
  11. El sifón del Majaceite visto desde el del Guadalete.
  12. Vista del Majaceite aguas abajo del sifón.
  13. El sifón del Majaceite visto desde su estribo izquierdo.
  14. Escalera de acceso al sifón del Majaceite.
  15. Detalles de las escaleras y barandillas del sifón del Majaceite.
  16. Detalles de las escaleras, barandillas y ventosa del sifón del Majaceite.
  17. El sifón del Guadalete visto desde el castillete del sifón del Majaceite.
  18. Perfiles del sifón del Majaceite sobre las copas de los álamos a finales de verano.
  19. Vista del sifón del Majaceite.
  20. Detalle del estribo del mismo.
  21. Detalle de la válvula de desagüe.
  22. Canal y boca del sifón. Compuertas.
  23. Canal de salida de los sifones en la Junta de los Ríos.
  24. Granja Escuela Buenavista, antiguo Vivero de Obras Públicas.


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Endrinas



En nuestros paseos otoñales “en torno a Jerez”, buscamos en este tiempo los frutos que árboles y arbustos nos muestran ya en su madurez, listos para ser recolectados. En los espacios forestales o en los setos de los caminos, en las dehesas o en las riberas, en las vallonadas umbrosas o entre los roquedos…, en todos los rincones de nuestro entorno rural y natural el otoño se manifiesta con los colores cambiantes de las hojs de los árboles y con sus frutos. Hace unos días, en Parauta, el suelo se llenaba de castañas, mientras que los quejigos y alcornoques en La Sauceda nos daban ya su generosa cosecha de bellotas. Azufaifos y membrillos en los huertos de Zahara, majoletos, moras de zarza, algo tardías y madroños, muchos madroños… han salido también a nuestro encuentro en muchos rincones. Pero entre todos los frutos del otoño sentimos especial predilección por las endrinas con las que tratamos de hacer, sin conseguir grandes logros, nuestro pacharán Este año, aunque las endrinas nos habían llegado, a través de los amigos Charo y Vicente, desde Guadalajara, queríamos traer aquí un reportaje sobre este curioso fruto. Andábamos preparándolo cuando vimos el post que José Manuel Amarillo había colgado en su magnífico blog. Y como no podíamos hacerlo mejor le pedimos que, abusando de su generosidad, nos dejara contarlo con sus palabras y sus imágenes. Aquí están, junto a nuestro agradecimiento a su autor:

Licor de endrinas (Hecho en casa)

Hace unas semanas, todavía en pleno verano, me comentan en Grazalema que ya se están recolectado las bayas de los endrinos (Prunus spinosa) mas cercanos al pueblo. En la tienda (Casa Guillermo) me entero que ya se han vendido unos cuantos litros de aguardiente. Como hace bastante calor (esto lo escribo a mediados de octubre y todavía pasamos en Jerez de los 30º) me levanto temprano y subo a las laderas mas cercanas de la Sierra del Endrinal, de toponimia mas que evidente. Sudo para llegar a los espinos mas escondidos esperando recoger los bruños(*) suficientes para preparar mi licor casero. Para mi es ya una tradición anual y además, llegado el momento, nos encanta invitar a la familia y amigos que pasan por el pueblo a una copita de "pacharán" de la casa cuando llegan los frios. Aquí os muestro unas fotillos de los endrinos y detalles de la maceración en aguardiente que ya se ha teñido de rojo una semana despues de la preparación. La receta es fácil: Aguardiente, endrinas, canela en rama y granos de café.








(*) me comenta el amigo Manolo Barea que los viejos del lugar llaman bruños a los frutos del endrino; puede ser una deformación del latín prunus (ciruela) y es que el endrino pertenece a este género de plantas; buscando en la R.A.E. aparece así como tal.

Texto y fotografías:
José Manuel Amarillo
http://josemanuelav.lacoctelera.net/

 
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