En un paraje remoto donde las provincias de Cádiz y Málaga comparten bosques, montes y arroyos, en un lugar alejado de pueblos y ciudades, en el corazón del Parque de Los Alcornocales, allí… el Puerto de Gáliz. Desde siempre, como ahora, fue encrucijada de caminos y paso obligado de quienes iban y venían de las comarcas de la campiña gaditana, a las serranías de Cádiz y Málaga, o de los que buscaban las rutas hacia el Campo de Gibraltar, pasando por La Sauceda y por Jimena.
Y junto a todo lo anterior, a los pies de una enorme roca aislada de “arenisca del Aljibe” que preside el puerto -auténtico monumento natural-, queremos atraer la mirada del viajero hacia las ruinas de una vieja casa ubicada frente a la Venta, al otro lado de la carretera. Es lo que queda de la vieja Venta de Puerto Gáliz. El Plan General de Ordenación Urbana de Jerez de 1995 incluía esta casa, la “Casa Contreras” como se la conocía, en su catalogo de bienes a proteger como patrimonio rural y etnográfico gracias al acierto de M.A.G. Fustegueras y J. Antonio Márquez que reconocieron sus valores. Se quería destacar así la singularidad de esta construcción, claro ejemplo de
arquitectura popular, su especial estampa y sabor tradicional. Los que la conocimos antes de su ruina recordamos su horno de pan, su solería de piedra de Tarifa, las vigas de madera que sostenían su tejado de teja árabe, su soberao, el pequeño emparrado de la entrada… Pero sobre todo recordamos a sus últimos moradores: “Juan el Igualeja” y su esposa Catalina. Allí, en su casa, en la Venta vieja de Puerto de Galiz, servían, junto a su apacible conversación, algunos refrescos o café de pucherete o unos huevos fritos con chorizo. En ocasiones, los huevos se recogían para la ocasión en el corral de la casa… Hace casi quince años, la última vez que visitamos la Venta de Juan y Catalina, con Agustín Cuello, J. A. Márquez y otros compañeros, en la pequeña estancia donde esta buena gente recibía a sus “clientes”, visitantes y amigos, podía leerse en un cartelito colgado en la pared: “Casa de Juan El Igualeja. Cada vez que venimos al Puerto de Gáliz, además de disfrutar de su Venta y del paseo, nos gusta acercarnos hasta lo que queda de la casa de Juan “El Igualeja”. Entre las ruinas, aún pueden verse los restos de aquel viejo sillón donde se sentaban las visitas que no tenían “bulla”.
Para saber más:
- Elena Posa.: Cádiz Venta a Venta. Diputación de Cádiz.1999
- Plan General Municipal de Ordenación Urbana. Jerez. 1995.
- Plan Especial de Protección de la Sierra del Aljibe (T.M. de Jerez). 1986
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- Del Puerto de Gáliz al Mojón de la Víbora. Una carretera con “encanto” (1)

el fondo de un valle, a los pies de una montaña o bajo la ladera por la que caminamos se abre “otro mundo”, sólo accesible para quienes practican la espeleología.
Su “Estudio descriptivo de cavidades kársticas de la Manga de Villaluenga”, pionero por tantos motivos, ofrecía un estudio de casi una treintena de cavidades, de las que se ofrecía información gráfica, croquis, planos y fotografías a las que nos acercaban.
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