Ediciones Alfar ha publicado, en su Biblioteca de Autores Contemporáneos, Ejemplario mun-dano, la última obra del escritor y profesor jerezano Antonio Reyes (1), todo un deleite para los lectores inteligentes que quieran disfrutar con los buenos relatos a los que ya nos tiene acostumbrados el autor.Inspirado en la tradición de aquellos amenos Libros de Ejemplos medievales, Ejemplario mundano plantea, a partir de un amplio repertorio de personajes y acontecimientos históricos a los que nos acerca, una reflexión crítica sobre la compleja realidad de la sociedad en que vivimos. Si bien comparte con aquellos una suerte de finalidad didáctica en la prosa, el tono moralizante de los cuentos tradicionales ha sido sustituido aquí por la ironía y el sentido del humor, herramientas con las que Antonio Reyes aborda los más variados temas para delicia de los lectores.
Desfilan por las páginas de Ejemplario mundano 150 personajes, ideas, acontencimientos (desde Dios hasta Paulo Freire, pasando por Franco, Galileo Galilei, el jamón de pata negra, la teocracia, la censura, Lucifer, Adán y Eva…) con los que el autor pretende, en ultima instancia, propiciar de forma amena la reflexión del lector.
Como muestra de estos “ejemplos”, traemos aquí el dedicado a un “jerezano de pro“, el general Miguel Primo de Rivera, cuya estatua ecuestre que preside el lugar más emblemático de la ciudad: la Plaza del Arenal. Esto es lo que escribe sobre él Antonio Reyes en la página 131 de su libro:
Militar y político nacido en Jerez. Participó en campañas militares en Marruecos, Cuba y Filipinas y, posteriormente, fue capitán general de Valencia, Madrid y Barcelona. El 13 de septiembre de 1923 encabezó, con la anuencia del rey Alfonso XIII, un golpe de Estado que sacrificó los derechos civiles y políticos de los ciudadanos. Presidió el Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930). Presentó su renuncia como Jefe de Gobierno a finales de enero de 1930-. Un mes y medio más tarde se exilió en Francia. El 16 de marzo de 1930 muere en París, en el Hotel Pont Royal.
Los pueblos y las ciudades glorifican a sus nativos cuando alcanzan cierta notoriedad, con monumentos, calles o glorietas, como medios de que ambos, la ciudad y el homenajeado, unan sus nombres para la posteridad. Así, el general Primo de Rivera inauguró en 1929 en el centro de su ciudad natal su propio monumento ecuestre, obra del escultor Mariano Benlliure. En la Historia hay que dejar
Después de leerlo, hemos revisitado estos días la plaza del Arenal para admirar esta meritoria obra escultórica en la que tantas veces nos habíamos recreado. Sólo que en esta ocasión no nos hemos detenido en la calidad de sus formas o en los alto relieves que narran las azañas de los militares africanistas (algunas francamente condenables, como la utilización de armas químicas –gas mostaza- en los bombardeos de algunas aldeas marroquíes, prohibidas ya entonces por las organizaciones internacionales). En esta ocasión, y después de leer Ejemplario mundano, hemos querido acercarnos al monumento
con la mirada que nos propone su autor. Y hemos visto exactamente lo que se muestra en las fotos. Palomas en su caballo, palomas sobre su cabeza, palomas sobre sus hombros, como si fueran galones… Palomas por todas partes. Y como señala, eufemísticamente nuestro autor, “deposiciones” de paloma por todas partes…
A diferencia de aquel viejo coronel de los relatos de García Márquez, “el general si tiene quien le escriba”, en este caso, nuestro querido y admirado amigo Antonio Reyes en su Ejemplario mundano. Lo que si queda claro es que el general no tiene quien le limpie, a menos que lo haga la lluvia. Tiene que llover.
Autor de los libros de relatos La luna azul. Cuentos desde Tetuán (2005), Letras minúsculas y coda (2009) y Crónicas de reojo (2011), algunos de sus textos han sido recogidos en antologías de microrrelatos, como “Piel de serpiente” en Por favor, sea breve 2 (Clara Obligado: Páginas de Espuma, 2009) y “El paraíso”, “Relatividad”, “Daños y perjucios”, “Apostasías de Navidad IV” y “Mil y dos noches”, en Antología del microrrelato español (1906-2011). El cuarto género narrativo (Irene Andrés-Suárez: Cátedra, 2012).
Igualmente es editor de Voces. Poesía marroquí contemporánea (2006), Cuentos y relatos de Andalucía y Marruecos (2006), José Manuel Caballero Bonald. Antología poética (2007) y Antología de la poesía femenina marroquí (2008, reeditado en Chile en 2011), y responsable de la colección bilingüe árabe-español Cuadernos Alfar-Ixbilia, de la que hasta el momento han sido publicados once números, dedicados a difundir la narrativa española y marroquí más actual.
Desde 2003 colabora semanalmente en Diario de Jerez con la columna de opinión Tiene que llover.
En Publicaciones se referencian otras obras relacionadas con nuestro entorno.






























